La transición energética es uno de los retos más apremiantes del siglo XXI. Frente al cambio climático, el agotamiento de recursos fósiles y la necesidad de garantizar acceso sostenible a la energía, muchos países han asumido el liderazgo global en la implementación de modelos energéticos limpios y renovables. Desde innovaciones en energía eólica, solar e hidráulica hasta inversiones masivas en tecnologías sostenibles, estas naciones marcan la ruta hacia un futuro más verde y resiliente.
1. Alemania: Pionera en Energía Solar y la Revolución Energética (Energiewende)
Alemania es reconocida como uno de los pioneros en la transición energética gracias a su ambicioso plan denominado Energiewende, cuyo objetivo ha sido reducir la dependencia de los combustibles fósiles y avanzar hacia una matriz energética limpia. A través de subsidios, incentivos y una fuerte política pública, el país logró convertirse en uno de los principales productores de energía solar del mundo, a pesar de no contar con una gran exposición solar.
En ciudades como Friburgo, conocida como “la capital solar de Europa”, se han implementado soluciones urbanas autosuficientes, donde hogares y edificios públicos cuentan con paneles solares integrados. Además, la participación ciudadana en cooperativas de energía renovable ha sido fundamental, con más de 800 iniciativas locales funcionando en todo el país.
Para 2023, más del 50% de la electricidad generada en Alemania provino de fuentes renovables, lo que demuestra la efectividad de una política energética coherente, sostenida en el tiempo y respaldada por una ciudadanía comprometida.
2. Dinamarca: Modelo Mundial en Energía Eólica
Dinamarca ha sido líder indiscutible en el aprovechamiento del viento como fuente de energía. Su compromiso comenzó en la década de los 70 tras la crisis del petróleo, lo que impulsó una fuerte inversión en energías alternativas. Hoy en día, más del 50% de la electricidad consumida en el país proviene de la energía eólica, y en varios momentos del año esta fuente ha cubierto hasta el 100% de la demanda eléctrica nacional.
La empresa danesa Ørsted, una de las mayores compañías de energía renovable del mundo, ha liderado la construcción de parques eólicos offshore (en el mar) en el mar del Norte y el mar Báltico. Uno de los ejemplos más emblemáticos es el parque eólico Horns Rev 3, que provee electricidad a más de 400.000 hogares.
El éxito de Dinamarca no solo está en su capacidad técnica, sino también en su visión política y cultural, que ha integrado la sostenibilidad como valor nacional.
3. Costa Rica: Un País Verde por Naturaleza
Costa Rica es uno de los casos más inspiradores de América Latina y del mundo. Gracias a su diversidad geográfica, este pequeño país ha logrado generar más del 98% de su electricidad a partir de fuentes renovables como la hidroeléctrica, geotérmica, eólica y solar.
Desde 2015 ha tenido varios años consecutivos en los que ha operado más de 300 días con energía 100% renovable, algo que muy pocos países pueden afirmar. Esto ha sido posible por una planificación energética a largo plazo, una legislación ambiental avanzada y una profunda cultura ecológica arraigada en la sociedad costarricense.
Además, el país ha implementado ambiciosos planes de descarbonización, apuntando a una economía libre de emisiones netas de carbono para 2050. Costa Rica demuestra que es posible conjugar sostenibilidad, biodiversidad y crecimiento económico, y se ha convertido en un referente global de cómo actuar frente al cambio climático.
4. China: El Gigante que Lidera la Inversión en Renovables
China es, paradójicamente, el mayor emisor de dióxido de carbono y, al mismo tiempo, el mayor inversor en energías renovables del planeta. En los últimos años ha transformado radicalmente su matriz energética, pasando de una dependencia casi absoluta del carbón a una diversificación impresionante que incluye solar, eólica, hidráulica y nuclear.
El país produce más del 30% de la energía solar del mundo y lidera tanto en capacidad instalada como en manufactura de paneles solares y turbinas eólicas. Provincias como Qinghai han logrado abastecerse durante semanas enteras únicamente con energías limpias.
Uno de los proyectos más ambiciosos es el parque solar de Tengger, conocido como "el gran muro solar", con una capacidad superior a los 1.500 MW, que cubre más de 1.200 hectáreas en el desierto. China también apuesta por la innovación tecnológica, como la instalación de paneles solares flotantes y trenes eléctricos alimentados con energía limpia.
5. Noruega: Energía Limpia Gracias al Agua
Noruega es un ejemplo de cómo la geografía puede ser aprovechada de forma sostenible. Más del 95% de la electricidad generada en el país proviene de fuentes hidroeléctricas, gracias a su abundancia de ríos, lagos y montañas. Esta capacidad le permite exportar energía limpia a otros países europeos, convirtiéndose en un hub energético regional.
Además de la hidroeléctrica, Noruega ha impulsado una política de electrificación del transporte, convirtiéndose en el país con mayor proporción de vehículos eléctricos por habitante. En 2023, más del 80% de los autos nuevos vendidos en el país fueron eléctricos.
El modelo noruego demuestra que, con recursos naturales bien gestionados y políticas públicas consistentes, es posible alcanzar una matriz energética casi 100% limpia y al mismo tiempo avanzar hacia la neutralidad de carbono.
6. Países Bajos: Energía Marina e Innovación en Renovables
A pesar de su limitada geografía y alta densidad poblacional, los Países Bajos han logrado destacar por su innovación en el campo de la energía marina y la sostenibilidad urbana. Han desarrollado sistemas avanzados de generación eólica offshore y están explorando activamente la energía mareomotriz y undimotriz (energía de las olas).
Además, el país ha invertido en soluciones urbanas sostenibles como techos verdes, paneles solares integrados en infraestructura pública y programas de movilidad sostenible. Róterdam, por ejemplo, ha desarrollado proyectos pioneros en integración energética de edificios y resiliencia frente al cambio climático.
Aunque su participación en renovables aún no alcanza el nivel de otras naciones, su enfoque tecnológico e innovador lo convierte en un referente de cómo ciudades densamente pobladas pueden adoptar energías limpias.
7. Otras Iniciativas Globales Destacadas
India: Ha escalado rápidamente en energía solar, con megaproyectos como el Parque Solar de Bhadla en Rajasthan, uno de los más grandes del mundo.
Suecia: Planea alcanzar la neutralidad de carbono antes de 2045 y utiliza una combinación de energía hidroeléctrica, nuclear y biocombustibles.
Emiratos Árabes Unidos: Aunque es un productor de petróleo, está construyendo uno de los mayores parques solares del mundo en Dubái: el Parque Solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum.

Los ejemplos de Alemania, Dinamarca, Costa Rica, China, Noruega, Países Bajos y otros muestran que no existe un único camino hacia la sostenibilidad energética. Cada país ha adaptado su modelo a sus condiciones geográficas, políticas y culturales, demostrando que las energías limpias son viables en cualquier contexto si hay voluntad política, inversión e innovación. Elefi